El metal invisible de la electrónica
El estaño es uno de los mercados de metales más pequeños y desatendidos: el consumo mundial ronda las 370.000-380.000 toneladas anuales, casi cien veces menos que el cobre. Alrededor de la mitad se destina a soldadura, la pasta conductora indispensable en cualquier placa de circuito impreso, desde smartphones hasta aceleradores de IA. Un mercado de escala tan reducida carece de colchón: basta que falle un pequeño porcentaje del suministro para inclinar la balanza hacia el déficit.