En noviembre de 2025 zarpó del puerto del río Morebaya el primer cargamento de mineral de hierro de Simandou, el mayor yacimiento sin explotar de mineral de alta ley del planeta. Dos consorcios, SimFer (Rio Tinto y Chalco) y WCS (Baowu), tienen previsto alcanzar conjuntamente 120 millones de toneladas anuales en unos 30 meses. El año 2026 marca el inicio del escalamiento operativo real, volcando decenas de millones de toneladas al mercado desde un origen inédito. Para el precio del mineral de hierro es una noticia bajista. Para los armadores de buques graneleros, exactamente lo contrario: en ello radica la naturaleza no evidente de esta tesis.
La clave es la geografía y no el crecimiento de la demanda global. El viaje desde Australia Occidental a China abarca unas 3.600 millas náuticas, frente a las ~11.000 millas náuticas desde Guinea bordeando el Cabo de Buena Esperanza. Cada tonelada de Simandou que sustituye a una de Pilbara o a mineral doméstico chino genera prácticamente el triple de trabajo de transporte. Incluso con una demanda siderúrgica plana en China, el traslado del origen de suministro del Pacífico al Atlántico dispara la demanda medida en toneladas-milla, la métrica determinante para las tarifas de flete. En el mismo sentido actúan los mayores volúmenes de Vale desde Brasil (distancia equivalente) y la bauxita de Guinea, el granel de larga distancia de mayor crecimiento hacia China.