Microsoft está en nuestra cartera por una razón sencilla: es una de las pocas empresas que tiene a la vez la infraestructura, el canal de distribución y una base de clientes dispuesta a pagar por IA. Azure acelera, y cada punto de cuota que le quita a la competencia encaja con el resto del paquete, desde Office hasta la capa de seguridad.
A Copilot no lo vemos como un gadget, sino como una palanca de precios. Subir el precio por puesto en un paquete de productividad al que cientos de millones de usuarios ya están acostumbrados es la vía más limpia al crecimiento de ingresos que conocemos. La monetización apenas está arrancando, y ese es justamente el mecanismo que estamos jugando.
Qué nos haría cambiar de opinión: una desaceleración clara de Azure por debajo del mercado, o señales de que el capex en centros de datos no se traduce en margen. Mientras la cartera de pedidos de la nube siga creciendo y la IA siga elevando los precios de los paquetes, nos quedamos.